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Crecimiento Prostático Benigno:

La próstata es una glándula pequeña (del tamaño de una nuez) que se sitúa debajo de la vejiga, delante del recto y forma parte del tracto reproductivo masculino, ya que produce un líquido que combina con el esperma para formar el semen, la uretra (conducto por donde sale la orina y el semen) cruza a través de la próstata y por ello el crecimiento de esta comprime la uretra y causa los síntomas de obstrucción urinaria. El crecimiento de la próstata esta ligado directamente a la producción de testosterona.
Al nacer, la glándula de la próstata es pequeña. Con la pubertad los niveles de testosterona aumentan y la próstata crece de manera rápida, doblando su tamaño a los 20 años de edad. El crecimiento se detiene durante las próximas dos décadas y la próstata no suele causar problemas durante muchos años. El crecimiento prostático benigno (también llamado hiperplasia benigna de próstata) es un agrandamiento no canceroso de la glándula prostática cuya prevalencia aumenta progresivamente con la edad. La mitad de los hombres tiene un agrandamiento de próstata a los 60 años de edad, y a los 85 años, el 90 por ciento de los hombres tiene un agrandamiento prostático.A medida que la glándula aumenta, obstruye con el flujo de orina en la uretra y eso se hace progresivo llevando incluso en algunos casos a la reteción de orina.

No se han definido las causas precisas del crecimiento de la próstata, sin embargo existen factores que han demostrado aumentar las probabilidades de tener hiperplasia benigna de próstata. El primero de ellos es la edad o el envejecimiento.
Otros factores como los antecedentes familiares de problemas prostáticos, la obesidad y las enfermedades crónicas (como diabetes y cardiopatías) podrían incrementar el riesgo de HBP.

Causas

El crecimiento de la próstata se puede acompañar de dos tipos de síntomas:
1. síntomas del vaciamiento urinario como micción vacilante o intermitente, disminución de
la fuerza y adelgazamiento del calibre del chorro urinario

2. Síntomas del almacenamiento urinario como frecuencia urinaria, nocturia (aumento de la frecuencia urinaria nocturna, mas de una vez), y urgencia por ir al baño algunas veces con incontinencia urinaria .
El agrandamiento de próstata puede hacer que sea más difícil orinar. No todos los hombres que tienen un agrandamiento de próstata experimentan los síntomas. Los síntomas pueden ser leves debido a que el músculo de la vejiga es capaz de compensar la obstrucción del agrandamiento de la próstata sobre la uretra.

Las complicaciones severas pueden ocurrir si la vejiga no se vacía por completo. La orina que permanece en la vejiga puede producir el crecimiento bacteriano, que puede causar infecciones en el tracto urinario. Además, los cálculos urinarios se pueden formar en el revestimiento de la vejiga debido a una acumulación de restos y productos químicos.

Los vasos sanguíneos rotos pueden producir sangre en la orina. La sangre en la orina también se puede producir por el estiramiento de la pared de la vejiga. Si no se trata, la orina retenida en la vejiga puede ascender hasta a los riñones, lo que puede producir lesiones e insuficiencia renal.

Prevención

En la actualidad no se puede prevenir la aparición de la hiperplasia benigna de próstata, ni los problemas urinarios asociados a la enfermedad. Por ello es importante la visita periódica al urólogo y sin duda cuando se presentan los síntomas previamente enumerados. Para cuidar la salud prostática es recomendable mantener un peso corporal adecuado, fomentar el consumo de una dieta sana y  hacer ejercicio de manera regular.

Diagnóstico

 El médico puede sospechar un caso de crecimiento benigno de próstata basándose en los síntomas y en la exploración física. Al palpar la próstata durante un examen rectal, el médico generalmente puede determinar si está agrandada. También buscará nódulos, que pueden indicar la presencia de cáncer y comprobará si existe dolor, lo cual puede ser indicio de infección.

Ocasionalmente, el médico puede realizar otras pruebas, como exámenes de la orina (para descartar una infección urinaria), una ecografía, para medir la cantidad de orina acumulada en la vejiga, o una cistoscopia, en la que un endoscopio del gado  será insertado a través del pene hasta la vejiga. También pueden realizar pruebas específicas para evaluar los músculos y los nervios de la vejiga, especialmente si el paciente está padeciendo (estudio urodinámico)

 

Los tratamientos del crecimiento prostático se puden dividir en farmacológicos y quirúrgicos, de estos últimos los procedimientos mínimamente invasivos son los mas estudiados en la actualidad. En la sección de tratamientos encontraras mas información al respecto.